5- Arriba la mediocridad
Vengo desarrollando una teoría desde hace algunos meses y es que si todos fuéramos mediocres, el mundo sería una maravilla.
Acompáñenme en mi lógica imperfecta:
La palabra mediocre según nuestra querida Real Academia Española es:

O sea, empezamos porque es de calidad media (es decir, normal, común) y de repente, pasamos a "de poco mérito, tirando a malo". Y ni hablar de los sinónimos que empiezan con un mediano, común, regular, corriente y termina con un gris, anodino, vulgar.
¿Cómo es que ser común, promedio, mediano, se transformó en vulgar, en mala calidad, en gris?
Yo les digo cómo: CAPITALISMO. Porque ser promedio está mal. Hacer lo que debés y nada más, está mal. Tenés que ser arriba del promedio, hacer ese extra, la productividad al palo o sos anodino, vulgar y gris.
Si todo el mundo hiciera lo básico (eso promedio, común, mediano) bien, estaríamos bárbaro. Imagínense que las personas respetaran las reglas de tránsito. No te pido que pares con una sonrisa en la senda peatonal para que pase: te pido que pares porque la prioridad es del peatón. No te pido que tu moto sea eléctrica; te pido que no le saques el silenciador y hagas de la vida de los que queremos dormir a la madrugada un infierno.
Ahora imagínense en el trabajo, que se respetaran los tiempos lógicos de descanso y que no te pidan ser ultra productivo para destacarte. ¡Todos tendríamos hasta tiempo para vivir! Porque no saldríamos del trabajo pensando en cómo llegar a esa meta imposible, a esos números imaginarios, y mucho menos, no competiríamos con nuestros colegas, ¡podríamos hasta colaborar para que las cosas anden bien!
Cuando comenté sobre mi teoría (en desarrollo), alguien me dijo: pero cuando te desafían a pensar "fuera de la caja" (odio esa expresión, inclusive traducida porque...¿cuándo estuve en una caja? No soy una cosa), creás soluciones que nunca pensarías si fueras mediocre. Mi respuesta no se hizo esperar, de verdad.
Si todo el tiempo estamos siendo "desafiados" a pensar fuera de la caja, a siempre estar al 110%, cuando surgen problemas de verdad, nuestros cerebros están saturados. Trabajar al 150% puede que dé soluciones, pero también quema personas. ¿Quién quema personas? Nuestro querido capitalismo que siempre nos pide esa plusvalía física, mental y emocional para seguir dentro del sistema.
Déjenme con mi mediocridad. Déjenme haciendo lo básico bien hecho. Funciono mucho mejor así que 24 horas al día enchufada a 220.